Trayectorias Humanas Transcontinentales esla revista electrónica de la Red Internacional América latina, África, Europa y el Caribe (ALEC) “Territorios, Poblaciones Vulnerables y Políticas Públicas” cuya sede está en la Facultad de Letras y de Ciencias Humanas de la Universidad de Limoges (Francia).

Últimos números

N° 14 | 2022
Medios, violencia y alteridad. Las múltiples facetas de una realidad global
Media, violence and otherness. The multiple facets of a global reality

Dirección Paulo CELSO da SILVA, Luciana PAGLIARINI de SOUZA et Maria Ogecia DRIGO

Publicado en línea el 10 octobre 2022

Parece haberse convertido en un lugar común hablar de violencia e inseguridad en nuestra vida cotidiana. Las noticias que nos llegan, al mismo tiempo que refuerzan esta sensación, naturalizan guerras, asesinatos, agresiones, cuando nos exponen insistentemente a detalles e imágenes con las que, tras el impacto inicial, nos familiarizamos. La rapidez con la que se publican noticias y hechos en los medios, siempre en busca de la novedad y la exclusividad, deshumaniza las relaciones, privilegiando el hecho en detrimento del sufrimiento de las personas involucradas, ya sea en guerras, tragedias ambientales o familiares. En busca de historias o testimonios en momentos de extrema fragilidad, se racionaliza algo que ni siquiera fuera posible procesar internamente. Lo mismo ocurre con familiares que han perdido a sus mayores en residencias de ancianos, obligados a exteriorizar su dolor ante espectadores ávidos de imágenes y noticias, como vimos durante la fase más aguda de la pandemia en los medios de comunicación de varias partes del mundo. No fue una constante en los medios porque, en algunos territorios, se prohibieron, censuraron y autocensuraron noticias y hechos sobre la pandemia e incluso hablar de pandemia para no informar y denunciar los hechos.

Corresponde también a los medios “elegir” cuáles serán o no las noticias del mañana. Y, a menudo, esa elección es global, las agencias de noticias determinan qué es y qué no es importante para las personas en sus ubicaciones. Las múltiples formas de violencia se simplifican cuando la prensa privilegia solo los delitos. Sin embargo, para las ciencias sociales sigue siendo un desafío comprender el fenómeno de la violencia y las múltiples facetas que encuadran bajo esta etiqueta. Todavía debemos considerar, necesariamente, la existencia de numerosos componentes en la escena violenta: la víctima, el agresor, los familiares y amigos de ambos, los policías y todo el público que consume los hechos cotidianos en sus múltiples plataformas mediáticas, así como las propias plataformas. ¿Quiénes son las víctimas de la violencia? Y tus agresores, ¿por qué lo hacen? Dialécticamente, víctimas, agresores, espectadores y medios de comunicación se dejan huellas unos a otros, en tanto participan de un mismo proceso socialmente construido.

Considerando que el diálogo de las culturas debe ser una de las características de nuestro tiempo, vale la pena subrayar que sería necesaria una nueva forma de vivir la alteridad, con la afirmación de la exterioridad del otro que acompaña a su reconocimiento como sujeto. Este tiempo clamaría por la superación personal, lo que implicaría la epifanía del otro. En este aspecto, la pregunta que surge es ¿cómo los medios de comunicación, que en un sentido amplio van desde las relaciones interpersonales hasta los procesos masivos, pueden contribuir a propagar el respeto por el otro, por lo diferente, por lo extraño, por lo extranjero?

El tema “Medios, violencia y alteridad. Las múltiples facetas de una realidad global” está en línea con los temas de investigación desarrollados por la Red Internacional de América Latina, Europa y el Caribe (ALEC), que busca trabajar por los derechos humanos; construir conocimiento especializado sobre las realidades y formas de discriminación que afectan a las poblaciones vulnerables, en los diferentes continentes y territorios en los que opera, en la familia, en el trabajo, en la sociedad, en el ámbito educativo, sanitario, social y en el contexto de la diversidad, el medio ambiente, de los conflictos; contribuir al cambio cultural y social, así como asesorar y apoyar la construcción de políticas públicas a través de alternativas de solución viables y prácticas diferenciadas entre hombres y mujeres, basadas en el respeto, la equidad, el reconocimiento y desarrollo de derechos, el empoderamiento, la resiliencia y la inclusión de poblaciones vulnerables, entre otros.

En este contexto, son bienvenidos los artículos relacionados con la actual crisis mundial, social y financiera a causa de la pandemia. Sin embargo, buscamos enfocarnos más ampliamente en el fenómeno mediático como una experiencia cotidiana en la que poderes hegemónicos

NE N° 8 | 2022
Movilidad humana
Human mobility

Dirección Ángeles SOLANES CORELLA, María SUÁREZ LUQUE, Emilio OSORIO A. et Mauricio PHELAN C.

Publicado en línea el 04 juillet 2022

En la actualidad, a nivel global, la movilidad humana constituye uno de los temas de mayor atención por las implicaciones que reviste. Las migraciones se han potenciado de manera significativa, con diversificación de orígenes y destinos. Durante el siglo XXI la movilidad humana se ha incrementado adoptando nuevas modalidades de traslado. Si bien la motivación de las migraciones internacionales contemporáneas sigue teniendo un claro carácter económico, no es menos cierto que durante los últimos dos lustros también ha crecido el número de migrantes forzados, desplazados por distintas causas y personas obligadas a huir, en busca de protección, por diferentes motivos de persecución. Esto revela no solo el aumento de su volumen sino también la expansión de las condiciones que la origina, por lo que se trata de un fenómeno que impacta a nivel global. En la movilidad humana se incluye a los solicitantes de asilo y refugiados, y a las personas obligadas a trasladarse por razones medioambientales, catástrofes, o por conflictos bélicos en cualquiera de sus modalidades. Por eso, autores como Zygmunt Bauman aseveren que el aumento de la movilidad masiva, de refugiados y solicitantes de asilo se produce por la creciente lista de “Estados en derrumbe” o ya derrumbados, territorios sin Estado, sin ley, escenarios de luchas tribales (de carteles) y sectarias, de asesinatos en masa.

En las sociedades de destino, las personas migrantes, refugiadas o beneficiarias de protección internacional tienden a ser considerados como extraños generando diferentes formas de reacción hacia ellas, las cuales van desde las más solidarias hasta las de rechazo extremo como la xenofobia, aporofobia y otras formas de discriminación. Con relativa frecuencia, en los países de acogida, y sus respectivas sociedades, existe una falta de consenso sobre cómo tratar y gestionar la llegada de esta población foránea. Para los estados receptores este fenómeno puede representar una situación inédita para la cual sus instituciones no están preparadas, mientras que para sus pobladores puede significar alteraciones en su vida cotidiana. Como se sabe, los países más pobres son los que generan mayor movilidad humana, pero al mismo tiempo, paradójicamente, también suelen ser los que más inmigrantes, refugiados y desplazados acogen.

Aun cuando existe una literatura considerable que aborda la movilidad humana, en este número especial interesa poner el foco en el análisis de las motivaciones que pudieran estar detrás de la expulsión masiva de población. Es decir, una visión integral que intente explicar y comprender este fenómeno desde las experiencias de los migrantes y refugiados y desde la perspectiva de la población receptora.