Narrativas de tráfico humano: dos historias de engaño y de supervivencia en Países Bajos Human beings trafficking narratives: two stories of deceive and survival in the Netherlands

Freddy Galeano 

https://doi.org/10.25965/trahs.4654

Dos mujeres colombianas, ambas de provincia, narran sus historias de vida en las que se ven envueltas en el negocio de tráfico sexual hacia naciones del continente europeo como Países Bajos. Son engañadas y explotadas por quienes manejan estas redes de prostitución pero, también, entran en ese perverso juego de extorsión las propias familias de las victimas que ejercen presión para que continúen enviando dinero para sostener su nuevo status de confort, sin importarles la dignidad de la victima de trata. Ambos casos, sirven para un análisis desde la teoría de la responsabilidad social compartida en donde las variables de la injusticia estructural en países como Colombia y la toma de decisiones personales definen el rumbo de las vidas de muchas personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Deux Colombiennes, toutes deux de la province, font le récit de leur vie aux Pays Bas. Impliquées dans le commerce du trafic sexuel vers le continent européen, abusées et exploitées par ceux qui dirigent ces réseaux de prostitution elles sont aussi les victimes de leurs familles qui participent du jeu pervers de l'extorsion et, qui, depuis leur lieu d'origine font pression sur elles pour qu'elles continuent à envoyer l'argent qui leur permettra de conserver le confort dont ils disposent et, ce, aux dépens de la dignité de la victime de la traite. L’analyse qui en est faite se fonde sur la théorie de la responsabilité sociale partagée où les variables d'injustice structurelle dans des pays comme la Colombie et la prise de décision personnelle définissent le cours de la vie de nombreuses personnes en situation de vulnérabilité.

Duas mulheres colombianas, ambas das províncias, narram suas histórias de vida em que estão envolvidas no negócio do tráfico sexual para nações do continente europeu como a Holanda Enganados e explorados por aqueles que dirigem essas redes de prostituição; mas as próprias famílias das vítimas também entram nesse jogo perverso de extorsão, que desde o local de origem exercem pressão para que continuem enviando dinheiro para manter seu novo status de conforto, independentemente da dignidade da vítima do tráfico. Ambos os casos servem para uma análise a partir da teoria da responsabilidade social compartilhada onde as variáveis ​​de injustiça estrutural em países como a Colômbia e a tomada de decisão pessoal definem o rumo da vida de muitas pessoas que se encontram em situação de vulnerabilidade.

Two Colombian women, both from the provinces, narrate their life stories in which they are involved in the business of sex trafficking to nations of the European continent such as The Netherlands. Deceived and exploited by those who run these prostitution networks; but the families of the victims themselves also enter into this perverse game of extortion, who from the place of origin exert pressure so that they continue to send money to maintain their new status of comfort, regardless of the dignity of the victim of trafficking. Both cases serve for an analysis from the theory of shared social responsibility where the variables of structural injustice in countries like Colombia and personal decision-making define the course of the lives of many people who are in a situation of vulnerability.

Índice
Texto completo

Introducción

Los relatos que se presentan en este articulo pretenden visibilizar un drama social en el que se ven expuestas personas víctimas de la trata de personas; por su condición de vulnerabilidad, se ven en situación de presión económica y son usadas por redes de trata de personas. Al compartir sus historias, incluso tomando el riesgo a ser juzgadas por sus propios núcleos sociales al haber tomado decisiones equivocadas en un momento de sus vidas, dos mujeres colombianas, nos hacen ver el lado perverso de los flujos migratorios con la esperanza de lograr impactar, de manera positiva, a otras personas para que no caigan en las trampas que encierra la búsqueda de bienestar a cualquier precio, en donde la necesidad, la ingenuidad y el engaño son las cartas que marcaron sus cursos vitales.

El tema de los flujos migratorios que se generan desde Colombia se ha venido trabajando desde diferentes ámbitos socioeconómicos en donde la literatura académica se producen sin numero de textos que exploran esa realidad social del trafico humano con fines sexuales. En este mundo delincuencial se ven comprometidas las vidas de personas que, especialmente en el caso colombiano, han sido un estigma alimentado por las narrativas de narcotráfico, conflicto armado, prostitución y pobreza.

Note de bas de page 1 :

El panel GRETA nace a partir de la aplicación del artículo 36 de la convención del Consejo de Europa sobre la Acción contra la Trata de Seres Humanos con el fin de hacer seguimiento la aplicación de disposiciones jurídicas internacionales “vinculantes” sobre la lucha contra la trata de personas según lo establecido en el convenio por parte de sus miembros. GRETA la conforman 15 miembros independientes e imparciales en el ejercicio de sus funciones. Para conocer en más detalle sobre GRETA: https://rm.coe.int/9th-general-report-on-the-activities-of-greta-covering-the-period-from/16809e128b

Para ayudar a entender el alcance de la perversidad de este delito que constituye la trata de personas basta con revisar el reporte del Grupo de Expertos sobre la Lucha contra la Trata de Seres Humanos (GRETA)1 en donde se evidencia las cifras de víctimas que se han podido identificar en el continente europeo. Este informe muestra cómo hay un aumento exponencial en la ultima década y lo peor es que admite su limitación en cuanto a que solo se muestran datos oficiales, lo que lamentablemente invisibiliza a demasiadas victimas al dejar por fuera de los registros a aquellas personas que aún están en manos de las sedes de tráfico de personas con fines de explotación sexual; o que no se atreven a denunciar por temor al escarnio publico y a venganzas de quienes fueron sus captores. Otras, que simplemente deciden olvidar ese momento de sus vidas y, otras, que terminan aceptando su condición y entran a hacer parte de las redes.

Antes de conocer las historias que se relatan en este artículo es pertinente entender la importancia que tiene cada ciudadano al asumir una responsabilidad política como sujetos activos de la sociedad, frente a situaciones en donde se puedan presentar patologías culturales que afecten de manera negativa y dramática las vidas humanas. Es por eso que es necesario acercarnos a esas historias entendiendo que no es cuestión de crear argumentos de culpa, sino que es urgente asumir una posición, desde la responsabilidad social compartida, que nos invita a evitar escenarios de indolencia y de estigmatización y a no juzgar. Por el contrario, muestra el camino para intentar comprender desde la empatía el porqué de algunas decisiones personales, dado que las condiciones de injusticia estructural dentro de una comunidad influyen en esa toma de decisiones. De ahí que, en el tema que nos ocupa en el artículo tome la narrativa desde la percepción de dos mujeres colombianas que terminaron en el mundo de la prostitución en los Países Bajos.

Diseño metodológico

La realización de este artículo se apoyó en las historias de vida como instrumento cualitativo para recolectar la información a partir de entrevistas semiestructuradas. Además, se evaluaron otras fuentes de información entregadas por las personas participantes - cuando se le permitió al investigador - fotografías, cartas, y otros registros audiovisuales. De esta manera, el testimonio biográfico de cada persona participante permite comprender la evolución de su proceso migratorio; los argumentos y expresiones particulares que presenta cada una de ellas, facilita conocer en profundidad las cargas emotivas, las experiencias que esconden situaciones muchas veces dramáticas, tales como el desarraigo forzoso al que afrontaron en el momento en que se dan cuenta que no podrán regresar a su entorno de origen tal como lo habían planeado, dadas las circunstancias de engaño y/o de presión en que se produce el viaje.

La exploración de sus historias de vida, por su misma naturaleza y alcance, permite al investigador acercarse a la fuente, es decir a los sujetos y comprender las experiencias de las víctimas. Así es cómo se logra, más que una información, una comunicación acertada para la validez científico-social, a partir de la reflexión que, las mismas víctimas de trafico de personas, hacen de sus dramáticas situaciones.

En el desarrollo de las entrevistas y encuentros con los sujetos de estudio, se toma en cuenta que se buscan aquellas variables que influyen lejos de su lugar de origen; jugará un papel importante el grado de cambio forzoso de proyecto de vida en el nuevo entorno, lo que ya no depende sólo de las personas victimas de trafico humano, sino de los sujetos sociales que las recibe, bien sean miembros de bandas de proxenetas, grupos de acogida, recomendados, familiares o conocidos.

De esta manera las victimas son las fuentes primarias en las que se fundamenta la investigación. Ellas han ofrecido su testimonio de manera voluntaria y con la esperanza de que su relato sirva para que se visibilice la dramática realidad social de aquellas personas que por muchos motivos y circunstancias terminaron en la prostitución. A ellas, las mujeres que participaron les interesa ser voceras para que quienes tienen la posibilidad en la sociedad hagan algo por disminuir este flagelo social que es la trata de personas.

En este acercamiento a sus trayectorias de vida estas mujeres describen esas circunstancias de vulnerabilidad personal en su entornos sociales de origen que las llevaron a plantearse y luego confrontarse a una emigración que se da de manera abrupta y engañosa, pero cuando se dan cuenta ya es tarde para salir de la trampa cuando entran en contacto con sus victimarios lo que las lleva a un drama con las complicadas experiencias que se desarrollan en sus vidas en Europa.

Las Víctimas entrevistadas

Se buscaron personas que, de manera voluntaria, estuvieran dispuestas a compartir su experiencia de viaje y que, en su narrativa, consideraron que de una u otra manera se perciben como victimas de tráfico de personas con fines de explotación sexual. Además, se tuvo en cuenta el alcance por parte del investigador en verificar con otras fuentes y confrontarlas con la información aportada en los testimonios tanto de las personas victimas directas de trafico sexual como de sus conocidos, cartas y otro tipo de registros audiovisuales, cuando hubo oportunidad.

En este articulo se reúnen los testimonios de dos mujeres de origen colombiano que actualmente residen en los Países Bajos. Ambas mujeres decidieron compartir su drama. Éste no se limita al momento migratorio sino a su complejo contexto social en el entorno de origen, en donde se dan las condiciones que coadyuvan, aún hoy, para que poblaciones vulnerables, especialmente mujeres, sean un objetivo fácil para personas inescrupulosas que se dedican al tráfico humano. Las mujeres colombianas ocupan el primer lugar en población femenina latinoamericana residentes en los Países Bajos (Galeano-Pinho, 2014). Son, además, el grupo más estigmatizado por sus problemáticas de narcotráfico y prostitución, situación que lamentablemente hace que entren en un círculo de revictimización.

Note de bas de page 2 :

Entrevista realizada por Freddy Galeano, autor de este artículo, en Rotterdam diciembre y marzo de 2021. En cada entrevista los nombres han sido cambiados por acuerdo con las personas que aceptaron narrar y describir su testimonio.

Note de bas de page 3 :

Entrevista realizada por Freddy Galeano, autor de este artículo, en Ámsterdam, marzo y abril de 2022.

La primera persona entrevistada es Ingrid2 una mujer de 54 años de edad, madre soltera de Mateo su único hijo que ejerció la prostitución desde los 20 años de edad hasta los 48. Los primeros años lo hizo coaccionada por quienes manejaban las redes de trafico sexual; no obstante, años después decidió trabajar en el mismo oficio pero, por cuenta propia. La otra mujer es Violeta3 de 40 años, quien aún trabaja como Escort o acompañante en clubes privados de Ámsterdam. Su caso como se verá en este artículo es particular pues aunque es también usada por una red de tráfico de personas aparece envuelta en otras estrategias de captación.

La historia de Ingrid

Note de bas de page 4 :

Termino usado en Colombia para describir una sensación de curiosidad.

Note de bas de page 5 :

Ingrid nunca se atrevió a mencionar el nombre propio de “esa señora” como le llamaba ella. De hecho, solicitó de manera reiterativa que por favor en la entrevista nunca le preguntaran el nombre de quien la había introducido en el mundo de la prostitución internacional.

Note de bas de page 6 :

“Ama” palabra de uso en algunas zonas de la provincia colombiana para nombrar a la mamá.

Note de bas de page 7 :

Traqueto es un término que se usa en Colombia para personas que trafican con drogas que se consideran ilegales como por ejemplo la cocaina. “Traquetico” en este relato lo usa Ingrid de manera peyorativa para hablar de traquetos con mayores ínfulas.

Note de bas de page 8 :

Palabra del argot colombiano “visajoso” que describe una persona que le gusta mostrarse demasiado, en este contexto Ingrid quiere decir que el hecho de estar en las vitrinas pues sería muy arriesgado pues la verían demasiadas personas que transitaran por esas calles del barrio rojo Ámsterdam.

Note de bas de page 9 :

Para no alterar el relato de Ingrid aquí se contextualiza esta frase para hacerla clara al lector: cuando ella hace referencia a que alguien llegue a reconocerla en una foto quiere decir que la razón por la que no se permiten tomar fotografías directas a las chicas de vitrinas pues va en contra de su privacidad.

Ingrid: soy de un pueblo muy hermoso de Antioquia, Andes…. Yo tenia 15 años cuando amigas empezaron a contarme que en Estados Unidos y en Europa se trabajaba bien en muchas cosas pero lo mejor es que también se ganaba mucho. Y por eso me entro la piquiñita4 y empecé a buscar la posibilidad pero no encontré la manera; luego, con los años cuando cumplí 19 una conocida del barrio me habló que en Bélgica buscaban personas para cuidar niños, y me apunté, es decir lo decidí. Ahí le cuento que lo hice también porque mi madre necesitaba apoyo mío; mi padre la había dejado sola hace muchos años. Yo sentí que estaba repitiendo la historia pues antes de cumplir los 18 años ya había nacido mi niño Mateo, por eso cuando volví a tener la oportunidad, como le digo, me apunté y en ese tiempo se necesitaba visa. Conseguí prestado pero no fue suficiente así que supe de una persona que servía de intermediaria y no se le necesitaba pagar mucho. Le pagué, era una mujer amable de Medellín, yo viajé allá. Me ayudó a sacar el pasaporte y todo; ella tenía amigos en todas las oficinas que uno se imagine, me decía “aquí si uno no tiene contactos no es nadie y se jodió” … a los dos meses yo ya me estaba despidiendo de mi mamá y además le dejaba a mi Mateo, HUY!! fue un momento demasiado duro para todos… recuerdo que en esa despedida casi me desmayo en el aeropuerto. Viajamos juntas con la señora5y otras dos chicas que estaban en el mismo plan de ayudar a las familias y otras literalmente escapar del hambre. Además, viajaba la señora que nos guiaría supuestamente para que nos sintiéramos seguras. Llegamos a Madrid en escala y luego a Bruselas. Allí nos recogió dos señores uno amable, un caballero europeo!! Con el tiempo ya me contó que era holandés y otro como más serio pero hermoso!!y lo curioso es que era medio colombiano, con sangre caleña por la familia de su mamá. Le hice el comentario a una de las chicas que este hombre si es así de biscocho tan serio cómo será riéndose; mi amiga lo veía y dijo si es un tarrao! (termino que define a un hombre atractivo)… Nos llevaron a una casa en un barrio algo retirado. En ese momento, yo desprevenida de todo solo me dedicaba a mirar ese paisaje europeo, ¡veía todo bonito!! Recuerdo que solo me atreví a decir aquí si se nota que se hace algo con los impuestos. Bueno llegamos a una casa super vieja; me sentí en el túnel del tiempo…Bueno, entonces, nos atendieron muy bien, dormimos, descansamos y entramos en un ambiente de confianza. Al tercer día, se despidió la señora. Esa señora nos abrazó y se fue que para Colombia le mandamos cartas para nuestros padres que ella misma nos pidió escribir disque para que ellos estuvieran tranquilos….la comunicación con Colombia no iba a ser fácil por los altos costos de las llamadas; en esos tiempo ni hablar de internet y menos de WhatsApp; los teléfonos celulares, eso no existía!!!!. Pues eran finales de los 80 ¡imagínese usted eso! - Con el tiempo supe que esas cartas tenían otra intención que era justificar nuestro silencio, por si no funcionábamos bien, nos hubiese pasado algo muy seguramente: ahí le iré contando porqué digo esto.
Esa fue la última vez que vi a esa señora … ( suspira profundamente y con un tono cargado de ira y dolor) espero se esté pudriendo en el infierno, porque después supe que le habían pegado una matada tenebrosa ¡la muy malvada hp!! Perdone por decir esto tan fuerte. Pero lo que nos hizo fue destruir nuestras vidas, y estoy seguro que destruyó muchas más.
Como la señora que nos guardaba los pasaportes, cuando ella se fue nos hicieron creer que por error ella se los había llevado para Colombia, eso ya nos puso con muchas dudas y la verdad la otra chica me dijo, “mi amor creo que nos estamos metiendo en algo feo y esto ya no puede ser normal, o acaso usted se cree ese cuento que esa señora se llevó nuestros pasaportes, puro cuento mija”. Esa noche no pude pegar el ojo.
Bueno, le sigo contando…después de que ella se va y a la segunda noche de un sopetón nos dicen que nos vamos; medio empacamos y llegó una camioneta por nosotros. Nos dicen que vamos para Amberes, que allá están las familias con quienes trabajaríamos. Nos pareció extraño que la camioneta no tuviera ventanas, pero ninguna se atrevió a preguntar….
Pasado una hora aproximada de camino, sentimos que el carro se detuvo; abrieron las puertas, era una pequeña bodega y nos hicieron entrar a un corredor por el que llegamos a una hermosa oficina. Una señora nos esperaba, su español era muy bueno, me llamaba la atención su acento caleño pero evidentemente no era colombiana. Una mujer de edad madura pero bien cuidada. Nos preguntó ¿cuánto creen que van a ganar cuidando nenes? Nosotras decíamos cifras aproximadas de lo que nos habían comentado aprox 150 francos belgas (el euro no existía aún pues entró a reemplazar la moneda de cada país de la Unión Europea en 2002) al día de hoy serían aproximadamente 5 euros. Nos dijo con ese dinero y el costo de vida de aquí, ustedes no van a poder mandar plata a sus familias nunca, a no ser que se quieran morir de hambre y trabajen sin descanso mucho tiempo. Nos hacía cuentas que esto y aquello, mejor dicho nos metió el terror. Nos dijo niñas mi propuesta es que pueden ganar mil veces más en menos tiempo y sus familias iban a poder estar bien. Lo más asombrosamente tenebroso es que nos nombraba nuestros familiares por nombre propio; me dijo tu pequeño Mateo puede empezar a tener lo que quiera. Sin limitaciones. Juana una de las chicas dijo algo así como “pero eso tan bonito no dan tanto como se dice en mi país; díganos de una vez qué tenemos que hacer, ¡ser putas cierto!!” La señora se le acercó, le brindó un pequeño pastel de dulce y nos dijo a las tres, entregándonos a cada una el bocado, “solo si ustedes quieren, aquí no se obliga a nadie, pues no es bueno para nadie tampoco trabajar con presión ni para ustedes, ni para los clientes, y menos para nosotros…la que no quiera simplemente nos dice; eso sí, primero no sé cómo nos va a pagar lo que ya invertimos en ustedes y la regresamos a Bruselas y allá verá qué hace, y si aguanta hambre no es nuestro problema. Algo que recuerdo pues me marcó la vida en ese momento que nos habla muy duro, casi gritándonos; nos tendrá que pagar lo que invertimos en su viaje, mejor dicho, pues que pague y se largue. Nataly, la otra chica dijo: ‘señora explíqueme más en qué trabajaríamos…’ ‘Tranquila muñeca paso a paso’. Se le acercó a Nataly, y dijo: ‘por ejemplo, podemos empezar en un club privado; tendrán todo: comida, ropa, eso si no podrán salir pues ustedes no tienen pasaporte hasta que nuestra amiga nos los haga llegar de nuevo. O que lo solucionemos de otra manera; lo importante es que ustedes se sientan bien’ y nos repitió: ‘ aquí no se obliga ni se retiene a nadie. nos dio una comida muy rica’. Pero, la verdad para mi en mi cabeza solo estaba Mateo. Recuerdo que hasta vino tomamos y nos dijo: ‘descansen un poco, Rob las llevará a sus cuartos’. Y, más tarde, en la cena hablamos y me cuentan que piensan…, con calma.,,, antes de salir dijo: ‘supongo que ninguna es virgen o ¿si?

Autor: ¿Cómo eran los cuartos?

Ingrid: Cada una tenía su cuarto aparte. Una pequeña nevera con todo adentro; cosas deliciosas, quesos frutas etc, hasta una cerveza muy rica que me atreví a destapar pues Rob nos dijo tomen lo que quieran, el minibar es de ustedes. Una cómoda cama; una habitación que para mi era de lujo y muy agradable, sin ventana pero no me importaba. Recuerdo que podíamos salir de la habitación e ir donde las otras dos chicas. … para no extenderme más aceptamos y empezamos a trabajar como meseras en un club. Yo creo que todo estaba planeado que nos pagaran mucho al principio para motivarnos y estoy hoy segura que nos drogaban pues yo misma no entendía cómo, tan fácil, me iba desvistiendo cuando yo siempre me sentía acomplejada de tanto pudor por mi cuerpo y, al día siguiente, tenía muchas lagunas mentales.

Autor: ¿Pensaron en algún momento en negarse?

Ingrid: es claro que me dio miedo decir que no; a las otras chicas también eso lo hablamos mucho pero en el fondo sabíamos que nos podría pasar algo si decíamos que no. Algo que fue decisivo fue el buen trato. Para mí, fue difícil pero me tomaba dos cervezas o un trago fuerte que nos permitían. Clientes de todo tipo, ninguno violento y eso nos agradaba; las propinas variaban pero eran buenas. Nunca faltó la propina; llegamos a pensar que era una regla del club, nos dejaban unos en dólares, otros en francos otros en florines; las guardábamos y Rob nos decía que en su momento el ayudaría a cambiarlos. El otro dinero, la paga oficial la guardaba la señora Inge.
Cumplidos tres meses y a cada una nos cambiaron de cuarto, algo más pequeños, ya con ventana, pero con rejas, igual de cómodos, aunque la verdad nunca me parecieron acogedores. Para otras chicas, sí me decían que era lo mejor que habían tenido en sus vidas. Yo extrañaba a mi Mateo y solo eso sin dormir, sin poder consentirlo para mi ya era muy duro.

Autor: Ustedes sabían algo del lugar donde se encontraban?

Ingrid: Ah!!! le cuento cuando aún no salíamos a la calle; uno de esos días nos llama Inge nos pregunta sobre todo y de todo, “nos esculcó la cabeza”. Las tres estábamos muy nerviosas. Nos mostró nuestros pasaportes. Los dejó sobre la mesa y salió del cuarto pero ninguna se atrevió a cogerlos; entró la señora Inge con tres sobres llenos de billetes y nos dijo esto es lo que les corresponde y nos dijo que, desde ahora, va a ser mensual la paga. Ninguna lo podía creer. ¡Era mucho mucho mucho dinero!! Rob las acompañará a enviarlo a sus familias; envíen solo una parte y guarden el resto; aquí no se pierde un franco. Guárdenlo. Fue el primer día mas feliz de mi vida; no solo fuimos a mandar el dinero, pudimos llamar a la familia hablar corto, pero muy bonito (eso si la orden era que Rob escuchara todo) y darle los códigos para que reclamaran el platal ¡! Invitamos a Rob a una hamburguesa, aceptó pero él nos dijo en su mal español que no se gasten la platica en comida que en el club podrán comer, que ahorremos mejor. Después, por orden de Inge nos enseñó cómo mandar ropa y regalos para sus familias… recuerdo que eso empacábamos unas super cajas con todo lo que podíamos imaginar.

Autor: Pero hubo intensión de escapar ¿ y si la hubo renunciaron a su intención de escapar?

Ingrid: …. Pasó el tiempo y ninguna de las tres nos escapamos. ¿Usted me pregunta eso cierto? por qué? Pues nos garantizaban un trabajo, servicio médico a domicilio; eso, en Colombia solo los ricos tienen eso; muchas cosas que no hubiéramos podido tener sin este trabajo…y, lo más importante, poder ayudar a nuestras familias en Colombia. Y a mi Mateo que lo tenía como un verdadero príncipe, lo que el pidiera yo se lo conseguía. Solo era que mi ama6 abriera la boca, que Mateo quiere un tv a color, pues recuerdo que éramos tan pobres que solo teníamos tv en blanco y negro; que Mateo le pidieron en el colegio aquello etc etc. Le mandaba eso y más, mi mamá también salía con que mijita necesitamos una nevera que está como trabajando maluco.(…)
…“Muchachas a conocer más mundo”
Ingrid: …eso les dije cuando llegó el momento en que nos piden a 5 de nosotras irnos a Ámsterdam pues la dueña quiere ampliar el club y aceptamos pues nos decían que íbamos a ganar mejor pues el florín holandés estaba mucho mas valorizado que el franco belga. En fin …Así fue… ya en Ámsterdam no hubo tanta comodidad y los clientes eran algo diferentes, y quizá lo peor es que había mucho traquetico7 que se creían el dueño de uno, aunque otros sí eran más buena gente y dejaban propinas que uno no pensaba jamás. Nunca trabajé en las vitrinas; eso me parecía muy visajoso8 … que tal alguien del barrio en Colombia o en donde se lo reconociera a una…lo que tampoco me gustó fue ver otras mujeres trabajando como obligadas, muy triste también por eso sin que me dijeran algo yo les daba algún animo pues sabía que si las veían muy mal las mandaban a sitios más escondidos y podrían sufrir aún más pues pensaban que se podían escapar. Así que las animaba con la familia que si la verdad no querían eso, les tocaba montarse una película positiva de otro modo la cosa se podría poner fea y quienes sufrirían más era sus familias, pues algo que sí me quedó claro es que esta gente de trabajo en redes de prostitución se aseguraban de conseguir chicas con apegos familiares fuertes pues era la forma primero de motivarlas a darles una vida mejor como me pasó a mi con mi Mateo y segundo era un método de presión por si una se quería escapar. En nuestro caso, con tantos años en esto, ellos saben que ni nos íbamos a volar. Y por eso nos mandan para Ámsterdam; como dicen hoy en día éramos motivadoras (Ingrid sonríe de forma irónica)
¡Oiga!!! Permítame contarle algo y luego continuamos. Un detalle que causa preocupación y es acerca de que en el distrito rojo de Ámsterdam - Red light district - es decir el famoso barrio rojo en el que las chicas están exhibiéndose en las vitrinas, no se pueden tomar fotografías; realmente, sí se pueden tomar pero generales; el problema se te viene gordo encima y grave es cuando te atreves a hacer planos cerrados y que enfoques a una de las chicas que están en la ventana o sea en la vitrina. Pues los chulos o vigilantes de esas mujeres te pueden destrozar tu cámara fotográfica o el móvil. Esto lo hacen por privacidad de nosotras o mejor de ellas pues yo nunca he estado en eso. Y qué boleta donde un amigo por mala casualidad que le de por turistear llegue a reconocerte en una foto9. O también hay cuentos por ahí que es que chicas estén obligadas o raptadas y alguien las reconozca o que, por ejemplo, hoy en día con el internet esa fotografía ruede por las redes sociales y eso es un problema muy bravo.

Ingrid hace una larga pausa y casi como pensando en voz alta expresa:

Siempre me he preguntado si aquellos turistas del barrio rojo, que la gran mayoría no llegan a ser clientes, se les pasa por la mente esas tristes historias que muchas hemos vivido. Detrás de sus miradas curiosas hacia las vitrinas, creo que guardan su morbo.

Vista de una de las calles de Ámsterdam más buscadas por los turistas famosas por sus “vitrinas de mujeres” y sus clubes de sexo en vivo del Red Light District (el Barrio rojo).

Vista de una de las calles de Ámsterdam más buscadas por los turistas famosas por sus “vitrinas de mujeres” y sus clubes de sexo en vivo del Red Light District (el Barrio rojo).

Foto: Freddy Galeano

Las familias de victimas a victimarias

Uno de los apartes más difíciles para Ingrid fue el último tema que ella quería narrar durante la entrevista, relacionado con el papel que su familia representó en este oscuro momento de su vida que fue cuando se dio cuenta que para ellos, su familia, no le importaba mucho como se encontraba Ingrid, sus condiciones de vida, cómo se ganaba su sustento y cómo podía envíales el dinero. Su relato toma un tono aun más dramático de lo que en si es la misma experiencia de sentirse sin libertad y ofrecer su cuerpo por dinero, eso ella lo asumía, pero lao que la sumergía en pesadillas y depresiones crónicas era la reacción de indolencia por parte de sus familiares en Colombia a quienes no les importó en absoluto su condición de victima de explotación sexual.

Note de bas de page 10 :

Término del argot colombiano que significa una persona valiente.

“Un día estaba como tomada (bebida), mejor dicho ya borrachita! me había (tomado) bebido más de un vino y saque una tarjeta telefónica y llame a mi mamá y de una le dije.. mejor dicho le confesé que yo no cuidaba niños, que trabajaba en clubes de mayores de hombres y que mejor dicho yo era una chica scort , mi madre me decía que qué era eso, le dije que una mujer acompañante que ganaba bien y ganaba más si aceptaba acostarme con ellos, que sin más yo era ¡una puta fina!! le dije que eso no era fácil para mí y que el dinero que yo mandaba era producto de ese trabajo que si trabajara con niños, ni para enviarles dinero ni para vivir decentemente en Europa me hubiera alcanzado. Ella se quedó callada… casi que cuando yo iba a colgar me dice “ mija no se avergüence. Al contrario, usted es una mujer muy berriondita10 y de paso me dice que necesitaban la plata que yo ganaba.

Fragmento de la carta que la mamá de Ingrid le envía.

“ …mi amor entiendo tu situación, pero por favor también entiéndenos; además, si yo te pido algo, te juro que no es para mi es para tu Mateo, que te recuerdo no es mi hijo es tuyo, y no quiero pensar que eres desagradecida pues sabes que yo he dejado muchas cosas de mi vida por cuidarte a Mateo así que, siento que me digas eso que estas en clubes de chicas, eso ya no lo juzgo; es más te digo algo el día que me lo contaste por teléfono yo hace siglos lo suponía.” Entonces mija de tripas corazón, usted es berriondita y no se avergüence pues necesitamos ese dinero.”

Ingrid, después de leer la carta y mostrarla, expresa:

esta vida es muy hijueputa… mi madre que supuestamente me quería, me da ánimos como si fuera mi administradora; bueno, pensándolo bien es que era como administradora a distancia pues le valió huevo que yo fuera una pinche prostituta. Le importó fue que … se preocupó por que dejara de recibir dinero.

Y cierra con una frase “Hoy me pregunto: ¿valió la pena?…¿mi familia valoró?... ¿o, solo me usó igual que estos hp?”

Note de bas de page 11 :

Cuando Ingrid estableció sus condiciones para la entrevista dejó en claro que una vez ella considerará que no quería continuar más la entrevista se suspendería sin más preguntas,, así se hizó.

Esa misma tarde en que Ingrid comparte este oscuro aparte de su vida y muestra parte de sus recuerdos, damos por terminada la charla por decisión acordada con ella11.

Note de bas de page 12 :

Entrevista realizada por Freddy Galeano el autor de este articulo el sábado 26 de marzo de 2022 en la ciudad de Amsterdam.

La historia de Violeta12

Note de bas de page 13 :

Madurar biche en el argot popular en Colombia significa cuando una persona en su curso vital madura antes de tiempo.

Note de bas de page 14 :

Violeta se refiere a que tuvo una relación sentimental con el hombre pero que ella en su léxico popular usa estos anglicismos.

Note de bas de page 15 :

Palabra del argot popular colombiano que quiere decir una persona o situación muy agradable.

Note de bas de page 16 :

En el argot popular del mundo de la prostitución se le llama chulo a la persona que cuida o vigila, maneja, administra y se beneficia del dinero de la mujer prostituta.

Violeta: antes de todo te agradezco que me hayas permitido elegir el nombre con el que me vas a llamar en estas entrevistas, Violeta!!! siempre quise llamarme así, y aún guardo la esperanza de si tengo una bebita la llamaría sin dudarlo Violeta; pero con acento italiano (“La Violeta” proncuncia su nombre en un tono muy expresivo simulando ser italiana) cantadito. ¿Me entiendes?

Autor: ¿De donde es La Violeta?

Violeta: Yo soy de Pereira, aunque toda mi vida juvenil antes de llegar aquí viví en Bogotá…Desde niña me encantó sentirme sensual; mi hermana me decía que madure biche13. Mi padre una vez nosotras nacimos esperó un tiempo y cogió para la capital, Bogotá; se metió de chofer de buseta y nosotras vendíamos dulces en los semáforos; todos intentábamos ayudar a mi madre que era enferma, tenia bipolaridad esquizofrénica bueno eso lo supe muchos años, aunque siempre, no sé cómo, yo creía entenderla (Violeta hace una pausa larga y se sirve un vaso de agua de jengibre) sabe porque me tomo esta agua porque sé que, contando esto, lloraré y el jengibre me ayuda mucho, no sé porqué a sentirme como diferente y me aterriza al momento actual; es decir me despierta… No piense que estoy loca; es así. Bueno, continuo lo que le quería decir. Es que hasta que un día no supimos más de ella pues se fue de la casa y nunca más regresó. Hasta el día de hoy es todo un drama intentar saber qué le paso a nuestra mamá. El que no sea colombiano no entenderá esa vida tan complicada en ese país. Sí usted es colombiano lo entiende ¿verdad? El que no está loco, es esto o lo otro, pero la gente anda muy rayada siempre. A veces pienso que mi padre la encerró en un manicomio para no vernos sufrir por ella. Y quizá por haberme dejado llevar de esa idea, pensé que yo tenia la misma enfermedad de mi mamá y decidí escaparme de la casa una vez cumplí 18 años. Mi voz me ayudó mucho, me refiero que que la gente decía que yo tenia un tono bonito como de película sensual; conseguí trabajo como recepcionista de una fábrica, y entré a estudiar secretariado bilingüe, aunque la verdad de bilingüe no tenía nada; aprendí muy poco allá, más aprendí por mi cuenta viendo películas en su idioma original. En ese trabajo, una amiga me invitó a una discoteca y allí conocí a una persona que hubo como ese click. Le gusté y le fascinaba mi voz; empecé a salir con él y a los días me dijo que si quería trabajar en líneas calientes. En ese momento no entendí qué era. Él me lo explicó que era para que los hombre o mujeres llamaran y que les gustaba escuchar y hablar sobre sexo, lo vi como una oportunidad de ganar más.
(…) Al principio tuve ambos empleos, pero cuando el trabajo de líneas calientes empezó a darme mas dinero dejé el trabajo de recepción. Allí duré dos años en ese trabajo y mi relación con el man14 se fue poniendo más seria; bueno eso yo pensaba, pero un día me que me propuso irme con él para Ámsterdam y que allí el trabajo de scort era super bien pago y que yo podía elegir los clientes, yo me enfurecí y le expliqué que yo solo trabajaba de voz, que el sexo real no me gustaba. No era lo miomio, él me decía no lo tomara a mal, que yo me lo perdía pues como acompañante sexual yo podría ganar muchísimo; saldría de verdad de pobre y que me podía dar la vida de lujo; yo no acepte. Pasó un tiempo y continué con ese man, pues se portaba super bacano15 conmigo; realmente me tragué de él, me puso a estudiar ingles, él sabia que era buena para los idiomas, que viajaba a Ámsterdam pero nunca me llevaba, decía que era de negocios y que su primera novia trabajaba en esos clubes y que el no tenía problema pues una cosa era el sexo y otra la pasión y amor real, que él no era celoso si yo tuviera sexo con otra persona. No sé cómo pero terminé en menos de un año en esta ciudad Ámsterdam trabajando en un super club, la mayoría eran búlgaras, muy poca latina.

Autor: ¿Por qué piensa usted que hay más mujeres Búlgaras?

Violeta: Sabes pues porque todas esas mujeres hablan inglés; son amables como las latinas. Nosotras las latinas nos cuesta más el idioma. Les ganamos en que consentimos más al cliente y en ocasiones los hacemos gastar hasta más. ¡Ah! pero eso sí nos llega a gustar el man y queremos una propina. …

Autor: Pero su novio, ¿qué pensaba de que usted trabajara así?, ¿le importaba a él?

Violeta: …acerca de eso mi novio no me dejaba irme con cualquiera; él primero chequeaba al cliente y luego decidía, eso sí cobraba duro como el típico chulo16 y él se llevaba un porcentaje pero me quedaba buen dinero. Un día, no pude dormir de la pensadera y realmente quería dejar de ser prostituta de club, y quería tener un bebé. Recuerdo que invité a mi novio lo invité a una pizza de las que nos gusta a ambos con jalapeño y pepperoni. Ahí aproveché; le hablé que me quería salir y solo vivir tranquila ambos, por supuesto, y que yo podía conseguirme otro trabajo; se puso como loco. En últimas, con esa mala reacción de él yo me quise salir y no quise continuar y él me encerró una semana; me quito mi pasaporte y me obligó a seguir pero yo me resistí.

Autor: ¿En esa situación de presión y encierro además sufrió maltrato físico por parte de su novio?

Violeta: Nunca me pegó físicamente, pero me maltrató la moral semanas enteras hasta que yo no decidiera volver al club. Yo solo lloraba y me decía que estaban perdiendo mucha plata, pues había clientes que solo preguntaban por mí y que cada día que pasara iba a ser peligroso para ambos. Su jefe ya estaba bien dispuesto a pagarme mejor, que no me obligarían, lo que yo no creía; realmente me daba miedo. Finalmente, en unos días que lo vi muy mal acepté seguir y todo volvió a esa normalidad, para él. Pero sentí que yo ya no era libre. Le supliqué a mi novio que nos pusiéramos un limite y que pensáramos en que con los ahorros regresar a Colombia, que viviríamos bien; el nunca aceptó.

Autor: Entonces usted ¿qué hizo?

Duré 5 años más. ¡ Imagínese 5 años!!!! (recalcó Violeta en un tono irónico) hasta que un día no lo pensé más y no regresé a ese club. Tomé todos mis ahorros, tomé mi pasaporte, mis papeles de residencia que estaban legales. Me quedé donde una amiga y viajé a Colombia. ¡Pero me encontré con un país vuelto mierda!!!! Todo era un mundo de plata, me pedían prestado supuestas amigas y me robaban,¡ cada nada!! Hasta quise poner un negocio de salón de belleza y me pegaron una tumbada inimaginable; mejor dicho, eso me deprimió de una manera que estuve a punto del suicidio, pues estaba mamada de luchar contra la corriente. Un día no sé cómo saqué coraje y llamé a mi ex y el me contestó muy querido, super natural el man, como si me hubiera visto hace un solo día; no me reprochó nada! Solo me dijo que me extrañaba… Esas palabras bastaron para regresarme aquí y volver a trabajar en ese puticlub como Scort de ejecutivos, por lo menos me sentía querida e importante para alguien. Y él aún está conmigo. Hoy aún pienso en que mi esperanza que yo pueda tener un bebé. El aún no acepta. Yo no sé qué es la felicidad plena aún. Dudé mucho hasta me cuestionaba si el bebé me daría esa felicidad. Hablé con una psicóloga le dije que yo estaba obsesionada con tener un bebé y la doctora me dijo: ‘ mire mujer eso no es obsesión eso es un deseo existencial y si aún quiere luche por ese deseo. ¡No se rinda!’ Esa frase me marcó para seguir adelante …’un deseo existencial’ pero aún no lo he logrado. Tengo problemas de salud que me impiden ser mamá. Pero me siento bien porque he hecho todo lo que ha estado a mi alcance y más.

Culpa o Responsabilidad

Note de bas de page 17 :

Este drama social se trabaja con más detenimiento en el articulo “familias parásitas refugio económico para quién” publicado dentro del libro Entre risas y Lagrimas Mujeres del siglo XXI. Coordinado por Dominique Gay-Sylvestre.

Los relatos que comparten Ingrid y Violeta representan la voz de muchas víctimas que han caído en las redes del tráfico humano con fines de explotación sexual. Ellas contaron con suerte al contar su historia en primera persona; otras lamentablemente continúan presas de su condición, obligadas a ejercer la prostitución, bien por sus captores o lo que es aun más dramático, esclavizadas bajo la complacencia de sus propias familias quienes sin escrúpulo alguno se benefician del drama humano por el que atraviesan estas mujeres y que de manera concreta en el relato de Ingrid se evidencia una modalidad más en que las familias pasan de ser parásitas al beneficiarse económicamente del drama por el que atraviesan estas personas que emigran a diferentes países para ir a buscar un mejor porvenir en las que muchas lamentablemente son presionadas desde su mismo entorno de origen en el envío de dinero para mantener su estado de bienestar pero que poco importa la dignidad del migrante17 (Galeano, 2019)

Desde una perspectiva de responsabilidad social compartida, es preciso alejarse de cualquier argumentación que, de manera exclusiva, busque la culpa y estigmatización hacia la condición que representan las dos mujeres. No se puede entrar a reduccionismos de centrar la responsabilidad exclusivamente en ellas por haber permitido llegar a este drama social, dado que desafortunadamente los señalamientos de culpa tienden a recaer sobre las propias víctimas, que por diferentes razones y presionadas por su misma situación de vulnerabilidad pudieron tomar decisiones equivocadas que las llevaron a su condición de indefensión y luego de esclavización sexual. Además, quedarse con la premisa que la culpa es de otro, o que las mismas víctimas “se lo buscaron”, traduce que la sociedad está permitiendo que haya una especie de lavado de manos por parte de quienes podrían hacer algo y prefieren evadir la responsabilidad que les compete.

Para comprender y buscar posibles soluciones a esta problemática social de tráfico humano, es preciso no entrar a juzgar la situación como un resultado de la toma de malas decisiones personales, sino que además hay que tener en cuenta que esas circunstancias de vulnerabilidad se gestan también por las mismas condiciones de injustica estructural. Por lo general estas condiciones han pervivido en sociedades poco éticas y enajenadas de cualquier compromiso democrático dado que no se ha asumido una responsabilidad política por parte de los diferentes agentes sociales, en especial aquellos que cuentan con posiciones de autoridad privilegio y poder. No obstante para que se logre crear escenarios seguros donde se prevengan estas patologías culturales como es la trata de personas con fines sexuales, la responsabilidad debe abarcar a la comunidad de manera conjunta donde participe toda la sociedad: las familias, el barrio, medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales y por supuesto la institucionalidad.

El apoyo institucional en Colombia a las víctimas de trata de personas

Note de bas de page 18 :

http://www.colombianosune.com/

El gobierno colombiano a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores creó el grupo interno de trabajo “Colombia Nos Une18conformado con el fin de vincular a los colombianos en el exterior, ofrecerles herramientas de apoyo integral y ayudar a proteger los derechos humanos de los expatriados con asesorías jurídicas, capacitación, manejo de idiomas, apoyo psicológico, entre otros temas no menos importantes. No obstante, la problemática frente al tráfico de personas ha sido un tema central de preocupación. Con el apoyo de la cancillería colombiana y el Ministerio del Interior, Colombia Nos Une ayuda a que se difundan a través de las diferentes redes sociales noticias de relevancia. Un ejemplo concreto es la divulgación de la aplicación LibertApp que permite la denuncia de casos que puedan estar relacionados con el tráfico sexual; además las posibles victimas pueden solicitar y recibir ayuda urgente en cualquier parte del planeta.

Note de bas de page 19 :

Esta iniciativa se suma a las estrategias ya existentes contra este delito en Colombia, el cual ha incrementado dentro de la población de migrantes y refugiados. De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior y de Justicia, desde el año 2013 hasta el mes de julio de 2020, se han reportado 686 casos de trata de personas en el país, siendo las mujeres, los migrantes y los niños los más afectados (Fuente OIM. Colombia). https://colombia.iom.int/es/news/con-libertapp-cualquier-persona-puede-denunciar-la-trata-de-personas-en-colombia

Aunque su implementación está a cargo de la oficina de Migración Colombia y la coordinación, en manos del Ministerio del Interior, LibertApp se desarrolla de manera conjunta entre varias entidades internacionales, como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estado de E.E.U.U. Esta aplicación tiene una función de remarcable importancia en cuanto a la prevención del delito pues cuenta con información que guía al usuario a identificar las variantes que pueden presentar el tráfico humano, las formas de Captación y sometimiento y posibles situaciones de riesgo.19

Consideraciones finales

Es importante reafirmar la importancia de generar y promover estudios como el caso del reporte del grupo Greta para entender las cifras de personas desaparecidas, maltratadas, de mujeres raptadas con fines de tráfico sexual, víctimas de redes inescrupulosas - muchas siéndolo aún - ya que se trata de vidas humanas. De ahí que, en este artículo, se tome como ejemplo la narrativa de dos mujeres, representativas de miles de víctimas, de vidas, para no olvidarnos que cada número que aparece significa una vida humana sometida al esclavismo sexual. Dentro de la estructura social, es necesario centrar la atención en patologías culturales que surgen dentro de poblaciones vulnerables en cuanto a la presión que se gesta en las familias de las víctimas de tráfico humano y que puede verse como un tipo de extorsión (Galeano, 2019) - los allegados, familiares y otras personas beneficiados por el dinero que envían las personas que trabajan en prostitución, deben asumir parte de responsabilidad.

Las investigaciones académicas que se plantean y emprenden, además de producir conocimiento deben ser útiles para trabajar en la generación de políticas publicas que prevengan y protejan grupos vulnerables y, en general, a personas a quienes se les pueda estar afectando sus derechos. Más aún, deben enfocarse en lograr que se establezca un sentido de asumir una responsabilidad política por las injusticias estructurales que perviven en las comunidades y que influyen en la toma de decisiones personales, de manera que no se reduzcan los argumentos hacia la culpabilidad, sino que se hable de una corresponsabilidad entre la estructura social y el individuo.